sábado, 29 de enero de 2011

16:40. Escribo esta mañana - en el otro lado -  sobre un cuadro de John Sloan. Escribo incómodo, como esperando la respuesta o el comentario que sé que no llega y sin saber por qué es relevante el texto que sale de mis dedos. Mientras redacto cambio de opinión de cabo a rabo y la lucha de clases  - tema que había surgido en una primera imagen - se metamorfosea en envidia (primero) y franca comprensión (después) hacia la clase ociosa. Aun así fantaseo con la descarga de fusilería pero sin guía ni culto bolchevique. Puro nihilismo rencoroso del que se aburre en el sillón frente a los que se divierten en salones.

 Al releer horas después lo escrito, me doy cuenta de errores ortográficos, sintácticos y de sentido. Sé que la otra tortuga bicéfala está agonizando --- de hecho, creo que lo hace desde meses antes del cambio de nombre y que sólo se ha mantenido activa por la anomalía emocional del pasado curso. Hay cosas que se mantienen en vida por su propia idiotez.

miércoles, 26 de enero de 2011

20:05: Al fin un poco de sol en la tarde me calienta el buen humor. La bilis negra se diluye en mi andar de cigüeña, enterrándose en el suelo húmedo y entre los pliegues de la gente y la música que agudiza la sordera. Me gusta ver gente. Hoy. Ayer, no. Mañana no apostaría. ¿Es todo el mundo tan voluble? Si todo es tan poco estable, ¿cabe intentar una metafísica?

Compensa el amor e, incluso, un poco de idiotismo. Esto lo sé "intelectualmente" pero todos los demonios emocionales presentan objeciones pistola en mano.

El bueno del doctor Zhivago es hoy " un hombre flaco, que hacía tiempo que no se lavaba y por eso parecía cetrino, de aspecto salvaje....Llevaba prendas viejas, con las mangas demasiado cortas para él, que no lograba calentarlo". Llevo una semana siendoYuri Andréyevich Zhivago.

Ayer sentí la absoluta indiferencia del mundo, de la gente y de mi propia biografía ante el vodevil de mis  andanzas emocionales. No hay calles de dirección única ni doble carril en eso que, para abreviar, llamamos existencia. Vitalmente seguimos como los bichos del bosque. Marcando itinerarios confusos - olfativos - al son de la lluvia y las quebradas que la contracción del hielo deja en la foresta.

Soy el doble (o la sombra) de mi adolescente P. Contagiado y en régimen de aislamiento dentro de mi alma. Metafísicamente, un  ente leibniziano en un universo sin dios.

 En conclusión, un día bueno en el que he visto a mucha gente que quiero con el rostro luminoso.

martes, 25 de enero de 2011

20:08: No me importa ser planeta copernicano ni mono darwinista. ¿Tan relevante es para mi orgullo idiota despertarme  bibelot del inconsciente terrible y freudiano?.

Lo que tanto humilla es el desvelo platónico: soy un alma.

No sé qué hacer con ella.

Debo buscarme la vida.

Sólo un Ellos, un Tú, un Él... dan vida.

esto lo sabe la poesía en su egótica metempsicosis

esto es lo que oculta el arte en su crueldad de niño

esto es el ojo buey que abre Gabriel Ferrater en el poema que cito en el otro lado.

Por lo demás el día no merece la atención de antropólogo alguno. Un cuidador para frenar los ataques de ira y para secarme la baba. Un terapeuta que se duerma en la sesión de tarde. Un médico dispuesto a firmar recetas. Mil cadenas de televisión.

Corrijo exámenes y traduzco su escritura en números(un sólo decimal).

Mi alma desea ser fuerte como una falta de ortografía escupida en la pureza del folio: De a ver esperiencia, mejor extructura.

lunes, 24 de enero de 2011

20:00:  No creo tener ninguna imagen en lo que llevamos de jornada para saciar mi hambre. El cuerpo me pedía química pero le he dicho: NO. Y mi sacrificio no ha sido premiado con un signo.  A dios y al lenguaje le traen sin cuidado los sacrificios desde que se hicieron monoteístas.

Una sombra de imagen: Tengo la vaga sensación de haber soñado con caballos - o mulas - que me besaban y hablaban en un idioma extranjero pero creo que es influjo de Zhivago y la horda partisana. Una mula bolchevique me ha metido la lengua en la boca y me ha dicho algo en una dialecto siberiano.  Desastre de día.

20:05: Sigo con Zhivago y sus botas metidas en el fango rojo. Sigo con la taiga como texto para un día en el que me duele la cabeza desde dentro y el frío me cristaliza el alma y los órganos ecografiables (también desde dentro). No me gusta el proceso de manufactura que me sale de dentro. Sigo.

20:07: El entumecimiento de los dedos de Yuri Adréyevich en el fango rojo y la sensación de que unas agujas de acero me van a reventar el cráneo dentro de unos días, cuando cristalicen - por el frío - son fenómenos afines. Se nota la cifra del ente manufacturador. La hartura que sigue rescatando belleza. Sé que si lograra deslindar el hartazgo y el encuentro de chatarrero con las cosas bellas (o sus reflejos) rompería el sistema de producción. Sanaría o algo por el estilo.

  La agujas son ahora  sólo masas amorfas de materia hostil (v.g. odiar a quien no se debe, violar el árbol genealógico con deseos cainitas,  ver a alguien a quien se quiere  con un telescopio invertido...).La energía que convierte esas masas amorfas de materia hostil en agujas de hielo que me atravesarán mañana la cabeza es el mal. En  Moscú han encontrado la cabeza  de un terrorista inmolado.Yuri Andréyevich vive alejado de Lara y Tonia. Escribe versos y desea muertes.

20:20: Debo girar el catalejo. Por eso he ido a la óptica a las 18:15. He visto los labios de la oftalmóloga a través de unas lentes, justo antes de que me preguntara: "¿Puedes ver la última línea?". He estado a punto de contarle mi problema con el catalejo invertido con el que miro a esa persona (X ).

- Mira, chica de labios agrietados, necesito invertir el catalejo para dejar de ver a X en la lejanía. Si no lo hago las masas amorfas de materia hostil se convertirán en agujas de hielo acerado que me quebrará el alma craneal.

No he dicho nada porque ella era muy joven y sólo quería mirar mis ojos para aumentarme en medio punto la ceguera. Me siento viejo ante chicas tan jóvenes.

20:28 Hace frío desde dentro y se anuncia más de lo mismo para los próximos días. El viernes iré al monte. El sábado visitaré a mamá. Es aún larga la tirada, cuantificable en cuadernos escolares y otras menudencias.

20: 40:  Creo que mañana me toca un poco de amor para disolver las agujas. No lo hago por altruismo sino por terapia, para dominar las huellas del rencor.

20: 55 : Me gusta escribir aquí. Me gusta retornar a la metafísica y su silencio.

Post- data:

  Día 25, martes. 7:25:  No veo en la aún noche vestigios de que estemos en un día de amor. Sigue, pues, el telescopio invertido y la química.

domingo, 23 de enero de 2011

8:56:  Se abre la luz sin necesidad de romper nubes, saliendo el calor del sol de las entrañas mismas del frío. Un espectáculo heraclitiano que nos redime de la adocenada metáfora de la luz.  Este es el invierno que me gusta.

   Duermo mucho estos días  y me siento, en general, adormilado. Física,  química o magia. Estar adormilado no es vivir en "glaciación", otro de mis objetivos de la década. Hay una gran diferencia térmica (o térmicamente se ubican en la opuesta) pero en ambas situaciones se relaja mucho la sensibilidad hacia lo significativo del caso, es decir, que todo lo que acaece adquiere ese valor como de que  vale lo mismo: con un poco de piedad,  sin esfuerzo ni sacrificio,  se supera la prueba. El mundo, en el estado adormilado, es un viejo desván por el que discurren los espíritus de la alegría, el entusiasmo o la ironía como ralentizados por una sobredosis de opiáceos o aprisionados en  una cámara que arrastra con desidia sus fotogramas por la superficie de la vida.


Dudo del proyecto. Ayer ya hablé de mi terapeuta invisible. Supongo que el hecho mismo de "dudar"  me redime filosóficamente del pecado ético-religioso de apostar por una vida habitada en la cálida modorra de la indiferencia. La duda libera a los filósofos de todo. Es como el bálsamo de fierabrás. O un confesionario que, tras pasar el umbral del perdón, nos anima a alternar con las tentaciones.

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Ayer vi dos películas. Balzac y la joven  costurera china (Balzac et la petite tailleuse chinoise) y Hannibal. Me gustaron. La petite tailleuse chinoise que prefería a Balzac - cómo te entiendo, mi niña - no la había visto nunca. Hannibal, sí. De esta última destacar a Julianne Moore que me parece  devora con su alma a Lecter (también al de el silencio de los corderos) y a la agente Starling (también a Jodie Foster) . Da miedo. Las escenas en las que se tumba en el sofá para escuchar cintas grabadas de conversaciones con Lecter son perversas, erótica y premodernamente perversas, de un erotismo sin climax ni esperanza.La obsesión en estado casi puro.  En esta película todos los tipos me parecen un poco kitsch, malignos pero vacíos (o en el vacío):  Lecter, el desfigurado millonario Mason Verger,  el policía italiano y su mujer.... Todos me provocan bostezo (aunque me den miedo) salvo Clarice-Julianne Moore. Yo, que estaba pensando en vivir el adormilamiento o en la glaciación, encontré en ella un ejemplo paradigmático de la segunda opción. Con todos sus complementos. En fin, me di cuenta de que para generar una glaciación del alma, necesitaba una gran  obsesión y no tengo ninguna a mano. Quizás porque las grandes obsesiones se la crea uno y eso cuesta mucho. Luego, si no quiere morir por efecto de su obra, la obsesión se  debe cristalizar en el frigider. Por eso, como ya decía, ahora estoy en el adormilamiento inducido.

La película de la petite tailleuse chinoise me gustó, como he dicho, pero destapó un aire tijerillas en mi alma que impidió que me entregará a la ternura y los encantos del amor bonito-bonito. Me fascina la facilidad de los chinos para doblarse, sobre todo cuando se ponen en  cuclillas. Toda la película me imaginé a la joven  realizando danzas acrobáticas, pasándose la cabeza por la pantorrilla y así. Además, pensé, quizás sólo los jóvenes de las economías emergentes son capaces de tomar en serio el arte y creen que éste puede cambiar la vida. Estás afectados de cierto bovarismo que combinan a la perfección con la flexibilidad de sus miembros y la capacidad de anegar infinitas tierras para construir la Gran Presa.

Anoto: la diferencia entre un pueblo decadente y otro emergente es que el primero no es capaz de emocionarse de veras con Emma Bovary porque le sale la tontuna, la ironía o ambas. El pueblo emergente se emociona en la privacidad de su alma con Emma hasta la tragedia y en el hueco que deja la desesperación bovarista construyen una presa que anega todo el pasado y cambia el clima del planeta si es preciso. Y lo hacen en cuclillas y fumando al modo en que lo hacen los chinos.

 Domingo.

sábado, 22 de enero de 2011

8:52: Es de día. He mandado a Jacqueline Du Pré a tomar un poco el aire al jardín porque ayer me saturó la conciencia con su chelo prepotente y lleno de rencor (sin ánimo de ofender). En su lugar, el viejo Monteverdi y L´Orfeo, favola in musica, suena a lo lejos -----   a dos metros a la derecha, bajito para no despertar a los chicos ni al mundo, para que me dejen en paz en su sueño y en el mío y para que este sol que ahora brilla anticiclónicamente sea sólo para mi y me permita decirme al oído:" tengo ganas de salir para joderme de frío un rato iluminado por ese dios al que reconozco pleitesía"). Estoy más interesado en la música de Monteverdi que en la "favola" órfica pero no desprecio al buscador de Eurídice sobre todo porque a ambos parece que les han colocado el corazón de otro y les duele. Eso, quieras que no, nos hermana.

 Me gustaría poder visitar a un terapeuta competente, con experiencia en antropología de campo y que pase de mí como de comer mierda una vez terminada la sesión. Un tipo duro que me meta en vereda y me cure los agujeros y  me ordene (no aconseje) que haga esto o lo otro pero ya. Como no tengo dinero para terapeutas que me reciban una hora cada día (o lo que su majestad quiera) he decidido crearme un terapeuta invisible. Mejor que el miembro o el amigo invisibles. En otro sitio tendrá lugar nuestra primera cita (no sé si me aceptará en sus sesiones). Mi terapeuta invisible está irónicamente interesado en el tarot (como lo pudiera haber estado Rorty). Mi terapeuta invisible me aconsejó en el pasado algunas cosas porque en uno de mis espirales dolorosas habituales encontré un vale-regalo-sorpresa que decía: "Vale por un consejo de terapeuta". No me fue mal aunque también dolía.

Mi terapeuta tiene barba y viste un poco al modo liberal norteamericano. Claro: no cree demasiado en la terapia.

Ahora me voy. El fragmentito de Doctor Zhivago que anoté en el otro sitio me gusta un montón. Es un cuento ruso hermosísimo metido en las páginas del libro. Mi comentario sobre las cosas "significativas"  es un poco flácido pero emocionalmente  sentido (¡ Qué bajo caer en la consideración de que una cosa si es "sentida" o de"corazón" merece ya un respeto y adquiere al menos cien gramos de valía!. Supongo que no cabe caer más bajo en el orden de la escritura con pretensiones comunicativas. ¡¡ Puagg!!

viernes, 21 de enero de 2011

6:18: Tengo en la cabeza un fragmentito de Doctor Zhivago. Escribiré muy serio sobre él en el otro sitio. Pienso, a eso de las 5:00, en lo que clama en el desierto como "significativo". Y medio sueño que en  la cartografía del aventurero,  significativo es un río o un montaña allí donde sólo hay planicie. Significativo es ese roquedal que muestra el perfil de dos jinetes a la carrera o una virgen greñuda. Significativa es la salud (no la vida).

  Quisiera hacer un listado de los hechos significativos en la vida de un hombre. La primera comunión, el primer amor o el primer polvo. La primera boda y el primer hijo. El primer aviso del corazón o del páncreas. Qué se yo cuántos primeros... y todos falsos porque no estima, lo poco que me queda de razón,  que la primicia sea lo adecuado - salvo para ese dios idiota que la exigía en sacrificio, rechazando la curación, el reposo en barrica o la salazón. Lo significativo está en otro lado. Y casi siempre lo percibimos en nostalgia, bajo la quebrada sombra de la decepción.

 Ser sabio, menda, significase a medias ser presente en lo significativo y junar ya desde la esquina los montes con forma de jinete o las estrellas que parecen cangrejos que dirigirán nuestros pasos.

Quizás el sorbo de té rojo que ahora cruza mis labios, como si fueran desierto de besos, sea lluvia significativa.

O modelar el odio y el rencor con cera. O pintar con ellos en la técnica encáustica para escapar de la humillación.

6:32, aún la noche (salvo a lo lejos, en el espacio/tiempo significativo).

jueves, 20 de enero de 2011

6:54: La Tortuja s´en vas aussi a eske sitio bianco. Si la opción es no escribir o escribir sólo en sagrado - no queriendo nada, ni llegada de dios ni virgen ni  grupo de cristianos perseguido por turba o Papa, con todas mis condolencias por la salida violenta de la sangre, inútil la sangría salvo si propia y desesperadamente deseada -,  si esa es la opción, digo, me niego a cerrar el condicional con un entonces porque siempre me pregunto que si entonces hubieran sido así o asá las cosas y mis mentiras piadosas hubiesen arrancado el motor del biplano, si así,entonces, ¿qué hubiera pasado?. Y me digo que nada relevante porque nada se revela como tan así.

 A las 6:54 pienso dejando de escribir porque se inicia la jornada. Me pregunto qué quiero hacer o  a quién quiero ver para hacer algo. Y sólo me salen  Campanilla y el País de Nunca Jamás.

 Eso sí, soy perfectamente capaz de imaginarme un día perfecto,  lleno de paseos por el parque y vino, alguna inflación ajusticiada de músculos y cervicales, dedos girados en artritis y piedras interiores pero todo con muchas rosas.  Soy capaz de tal fantasía y podría perfilar el calendario de un día feliz.

Son las 7:03. El mundo pierde su inocencia y comienza la jodienda.

Like a player pero, desgraciadamente, sólo ficción.

17:02: Pasó el tiempo (sin Campanilla). Me atrae ahora salir a la calle a pisar la tierra y recibir el aire en el oído. Los pies me piden  romper con esta locura que me enferma y ha agujereado toda la inteligencia para al menos una década.Me tendrían que haber observado con desamor de psiquiátrico hace sólo unos minutos. Seguro que depondrían la poesía.

   Ver a los pájaros haciendo nubes en el atardecer encima del parque del general gutiérrez. Como ovnis que, quizás un día  me abduzcan. Ese es mi destino: ahora.

Salir de esta humillación en la que me hago todo encima.
19:34: Vi pájaros replicando todas la formas posibles. Moby Dick, una calavera pirata y el huevo de Parménides. Formas tridimensionales que hacen los pájaros al atardecer. Formas que violentan el aire que se levantaba cuando caía, arrastrado, el sol. Los pájaros hacen formas no sé si contándose la comunidad o simulando monstruosas criaturas para acojonar al Enemigo. La belleza brota y me hace feliz si tiene forma de cimitarra.