sábado, 29 de diciembre de 2012

La filosofía y yo. Vindicación de la historia de la filosofía


Imagen del blog "antes de las cenizas"

 " La historia es un relato moral"

 " (Los historiadores) son filósofos que enseñan mediante ejemplos"
 
Comentarios sobre Pensar el siglo XX de Tony Judt( Babelia)

   Retardado y, no obstante, sujeto como los cometas a su órbita. Habitando en el vago horizonte de una indignación cansada  y en la más tibia (en el mejor sentido de la palabra) invitación de Serenus-Wandeland25 para que acometa la escritura de vindicación de la historia de la filosofía como asignatura del bachillerato. Apostando por ella ahora, en la actualidad candente que en  virtud de la ley Wert  siente la  amenaza de convertirla  en escalón cojo del currículo. Sintiendo una agresión en la que el interés privadísimo por mantener unas condiciones intelectuales dignas en mi trabajo no puede impedir la elevación de la mirada hacia el interés más general, todo lo común que se pueda. En esta plataforma que tan largamente dilato, escribo sobre la historia de la filosofía como horma de educación básica.

 La historia, dicen las citas que encabezan esto,  es un relato de formación moral a través del ejemplo. Quizás por eso me gusta la historia en general y, en extensión, la ficción toda que toca lo concreto del caso, el caminar de un cualquiera - sea Stalin o su porquero - que ilumina nuestro hacer. Sin embargo, hay en la historia de la filosofía algo como de rareza o, si apuramos, contradicción. Pues la historia de la filosofía pudiera ser entendida como una negación de los casos en el magma de los conceptos y sus organización. El estudio de los sistemas filosóficos - así se construye hoy la asignatura en el bachillerato - tapona  la historia a mayor gloria de la estructura conceptual y los sistemas de los maestros del canon. De hecho, la enseñanza de una historia general de las ideas queda marginada por ese afán de llenar el currículo de nombres propios. Si toda idea, por contextualizada que sea su presentación e inmersa en personajes sustentadores, muestra una abstracción que parece negar el carácter ejemplar de la historia, ¿no deberíamos considerar que la historia de la filosofía no es ese relato moral mediante ejemplos que define a la historia según Judt (y los clásicos)?.

 Pudiera ser y cabe la objeción. Sin embargo, esta historia de los sistemas filosóficos sí es ejemplar y concreta en otro sentido. La secuencia conceptual de ideas de un filósofo cualquiera - pues, finalmente, todo filósofo es un cualquiera al pretender elevar la mirada por encima de su ombligo,convirtiéndose en un alma que reflexiona con los otros; esa secuencia de ideas, el sistema, es ejemplo de un vocabulario puesto al servicio de la coherencia y, si me apuran, de la honestidad. Pues uno supone - y benditas sean la excepciones si las hubiere - que en los maestros que enseñamos en  las aulas - de Platón a Russell, pasando por Cartesio o Aquino - hay una honestidad básica que legitima su entrada en la conversación y una voluntad de coherencia en sus discursos, esas palabras que zigzaguean  los humanos problemas.Y la mostración de esta honestidad presente y viviente en los que parecen tan diversos es ejemplar en si misma

 Y quizás fuera eso lo que me llevó en mi adolescencia a seguir los estudios de filosofía y también lo que lleva a muchos brillantes alumnos que estudiarán "carreras con salidas profesionales" a considerar que la filosofía es buena opción para los ocios o, como se dice, la segunda carrera.  El juego de las palabras en los sistemas filosóficos convierten las palabras comunes en personajes de una tapiz moralizante que recorre la vida, fortaleciendo la existencia que se interroga por el propio conocer y la realidad, el sentido de nuestros deberes y la hermosa cuestión del qué me cabe esperar kantiano.

 La honestidad y la coherencia de los maestros tratamos de mostrarla de forma caricaturesca  a nuestros alumnos - es la escuela toda caricaturización necesaria para desvelar en el futuro el "verdadero rostro" -  y, con suerte, dejaremos un eco más allá de las simplificaciones, la voz del no es así, no es así que mantiene el fuego conversacional. Y si esto no es relevante,  pudiera suceder que en un reino junto al mar alguien no ha entendido casi nada y necesita escuchar las largas sombras de las historias ejemplares(o no tanto) de nuestros conceptos filosóficos en su historia.

¡¡ Fuerza y honor!!

 ¡¡Salud y librepensamiento para el 2013!!

sábado, 22 de diciembre de 2012

La filosofía y yo. Repetición




porque en las cosas que no se pueden hacer sino después de haberlas aprendido, no las aprendemos sino practicándolas; y así uno se hace arquitecto, construyendo; se hace músico, componiendo música (Aristóteles)


   Interpreta Pierre Hadot las meditaciones de Marco Aurelio como práctica de repetición, modos de ser una y otra vez dramatizados en la escritura que evitan el alejamiento de la apuesta por la arquitectura estoica.Sea la consiga no perderse, no diseminarse en el afuera y sus novedades. Volver a las mismas perlas y sus reflejos. O mirar la imagen en su artículo determinado y solo en él. Como caído del cielo.

 Salmodia, monotonía, pérdida consciente de la expresividad, gozoso tiemblo del tedio.

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 Sapere aude! La aventura de los otros caminos y las optatividades identitarias. La modernidad me dice que puedo ser otro y aún otros diez mil. Yes, we can  mutate, mudar de cuerpo y alma, ser la otra con grandes tetas y un pasado de pendoneo en la mochila, Mutar  y desligarme resistente de las identidades que se me han ido imprimiendo. Nada está perdido (ni ganado) porque la oferta es mucha, los diez mil son diez mil estantes con diez mil marcas y otras diez mil variedades: bajo en sodio o 0% en materia grasa, edulcorado o enriquecido, en tamaño familiar o para almas solitarias, con fibra amiga o colorantes de exóticas frutas de colores... ¡¡ Oh, hermosa foresta de las ideas y sus prácticas convergentes!!.

Sin embargo, en si misma, esa pluralidad del pensar y del ser (un cualquiera) que recorre los diez mil caminos pronto desvela su tontuna y la filosofía misma nos incita al frenado, la quietud del reiterar que "una rosa es una rosa es una rosa es una rosa". Pensar en lo mismo como el búho que  anima al estatismo. El cambio en mi identidad y la destrucción revolucionaria del estado (quedémonos, de momento, en el "estado de ánimo") exige la imposta reiterativa, el ser hábito antes que monje, la cabezonería más antifilosófica que ha parido madre, el ciego encuentro con aquel salvajismo del Credo quia absurdum, la insistencia en decir, como Marco Aurelio, que soy la hostia de  estoico y  por eso repetiré hasta el agotamiento los dichos y sentencias, modulando el salmo con mucho cuidado, evitando la heterodoxia de la originalidad, sabiendo que mencionarme como autor es paso atrás, debilidad de la carne. 

                                                              Y así uno se hace arquitecto, construyendo

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 El hábito nace de la repetición de actos. En las sendas del pensar, en ese paseo por claros del bosque y por los valles y cimas de hermosa variedad, finalmente acabamos por reconocer que debemos repetir el paso, entrenar horas y horas como bailarines para hacer lo previsto, el giro en el aire sin herrumbres, lo danzado por los diez mil danzarines. 

   Vale, quizás algunos consigan matizar el paso y reformar lo digno de ser repetido. Pero, como decía Abraracúrcoix, que se caiga el cielo es algo que no va a pasar mañana.

domingo, 16 de diciembre de 2012

La filosofía y yo. Reflujo de identidad y vida (I)



 

 Remolones y Lido Pimienta. Atrás. 

(Cumbia sobre la re-asignación de roles)   


"ahora tú eres mi perra, ahora soy tu perro y yo me pongo atrás… me vas a respetar… te voy a acribillar… yo te lo meto atrás” (Atrás, tras)


¿Qué motivos podía tener el Quemado para ocultarme su verdadera nacionalidad? No me sentí estafado. Me sentí observado. No por el Quemado, en realidad por nadie en particular: observado por un hueco, por una carencia.(Roberto Bolaño: El Tercer Reich)

" Solo tu nombre es mi enemigo" (Romeo, Montesco finalmente) 

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  Esto donde vivimos debe de ser el sistema.  El sistema es la vida nominada por algo grande, el falogocentrismo o algo así. Quizás el público de un programa de TV de otra galaxia. La cuestión de si hay algún tipo de espacio anterior a los nombres y las descripciones - la vida, la voluntad, lo en sí, el Mí Mismo... -  se tira al río como el pañuelo de la canción:


Tire tu pañuelo al río para mirarlo como se hundía era el ultimo recuerdo de tu cariño que yo tenía se fue yendo despacito como tu amor pero el río olvida. 


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La resistencia frente a los nombres, las identidades, las descripciones de nuestras sendas vitales, lo que hay en su extrema precariedad, es destino de la época.  La filosofía en acción - Foucault, Butler, Rorty - nos dice  que podemos proponer redescripciones novedosas de nuestra identidad. Dar un giro en la vida, en esta mi vida, para ir a otro lado, como en una novela. La reasignación  de nombres y de identidades pretende aprovecharse de los resquicios de indeterminación que dejan "vacantes" los mecanismos troqueladores - ya nunca jamás omnipotentes sistemas -  de eso que somos ahora. Así las cosas, podría ser el caso de que yo fuera otro dentro de un tiempo. Eso es liberación.

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 No sé si esa libertad en la escritura de sí es ganancia. Es lo que hay. Y en la nostalgia de las identidades  me digo que no fue tan chollo eso de aupar a la libertad y a su sombra, la contingencia, a los rincones de excelencia de nuestros altares. Como que echo en falta la seguridad de ser el mismo sin escape para ningún otro. Esto último es casi bicéfala broma, pero aquí me veo, con esta alma proteica que lleva cincuenta años buscando su rayo de identidad e in-spiración y, mientras tanto, asume lo que hay y toca según dictan las costumbres, costumbres que mientras se viven parecen condiciones trascendentales y, poco más tarde, se re-descubren modas. Aquí me veo, "... tristecuitado, que vivo en esta prisión",  supurando la  contingencia que, mala cabeza, no supo aprovecharse de los resquicicios de indeterminación y se dejó arrastrar sin resistencia por los cantos y bailes tradicionales que, al final, fueron modas. Caguental.


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También me sorprende...  palabra fuerte esta de sorprender-se; digamos, redescribiendo la situación, que "también me atusa el bigote con ligero desparpajo" que sea el sistema, el capitalismo , el que mejor haya asumido la propuesta. Véanse las redescripciones de los hechos que caracteriza el estilo político vigente, las flexibilidad máxima de las identidades (laborales) en la época de la crisis permanente, la posibilidad que se nos anuncia de cambiar nuestro destino, identidad y nombre, en la plaza del mercado de la  sociedad de clases... Todos estos son motivos de la resistencia  postmoderna que tanto nos cuesta poner en obra a los individuos y que también asume el orden que maneja nuestra nave. Quizás eso explique el enamoramiento mutuo del arte contemporáneo y el capitalismo.

  A decir verdad, lo que se nos pide desde la resistencia  es que aprovechemos eso que se nos plantea, la matriz entera del troquelado de oficio, para subvertir desde la libertad la propia máquina de nuestras identidades. O como decía en un poema de los catorce años:

ser a la vez dios
y marioneta
 Aunque en ocasiones me da que el sistema no puede subvertirse pues, en su abstracta falta de horizontes, es capaz de digerir todo.

(Próximo capítulo: el arma de las repeticiones)


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Subir y bajar escaleras


 Marcel Duchamp - Etienne  Jules  Marey

Leo:

 La forma más sencilla de imaginar el futuro de la escritura, si es que la tendencia presente hacia una cultura de la tecno-‐imagen sigue adelante, es imaginar la cultura como un transcodificador gigante de textos a imágenes. Será una especie de caja negra con textos como entradas e imágenes como salidas. (Vilém Flusser)

¿Qué es una imagen?

¿Es la literatura matriz de textos O/Y de imágenes?

Lo visual y la visibilización.

 hacer visible la discapacidad  llenado las calles de la multiplicidad de circunstancias físicas, emotivas o conductuales. Ocupación de lo público es visibilización. 

 La mitología, la religión y el arte - pregunten a los filósofos por qué los enlazaron -  ¿son las fuentes culturales de la imagen o son transcodificadores texto-imagen?.

 Qué aburrido lo de mitologizar (qué estúpido creer que puede hacerse de un modo consciente y planificado)

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 A veces, cuando dejo de estar cansado, el estado de excitación me lleva a subir y bajar  las escaleras andando.

Retorno al cansancio y me digo que nada mejor que el hogar.

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imaginar la cultura como un transcodificador gigante de textos a imágenes

Me codifico en visibilidad al bajar y subir las escaleras al modo Duchamp

Doscientos escalones (me) llevan a

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 Post- data

  Cosas así me recuerdan a la vieja polémica fe-razón que estos días, bastante desganado, explicaba en clase. Decían los nuevos hombres de la nueva iglesia que la religión, en sus reveladísimas experiencias originales, es un cúmulo de imágenes/intuiciones/sin razones que podían ser organizadas textualmente por la teología.

 Ahora nos piden el retorno a las fuentes porque, apuestan,  se han olvidado las imágenes de nuestros signos o, sencillamente insaciables, se necesitan más.

 Credo ut intelligam. Creía aquel Santo Padre que las imágenes reveladas pueden abrirnos mil puertas para nuevas reflexiones- textuales, seguro de vida para la literatura que ya jamás podrá argüir pánico ante el papel en blanco.

 ... más allá de..... está la vida, el arte de permanecer en el cansancio a pesar de las tentadoras sirenas de la excitación, ese ímpetu o conatus que nos lleva a subir las escaleras andando.


lunes, 10 de diciembre de 2012

Jesús, la Comodidad Térmica y la reforma educativa

 Hace frío pero no es para tanto si alguien nos abraza.

Además existen las Calefacciones que devoran la Energía, promete la publicidad que por módicos precios, ubicándonos en esa situación que se da en llamar Comodidad Térmica.

No sabría calcular el gasto/mes que implicará este acurrucamiento en los costados de Comodidad Térmica. No suelo saber calcular y, por eso, a veces sueño con esas cosas dignas de reflexión contable y, filosóficamente, me planteo el sentido y alcance de la Comodidad Térmica, considerada como un derecho básico o una bienaventuranza.

Quien diga que la comodidad térmica (sin mayúscula) es sensación en extremo subjetiva y hasta caprichosa, es un ateo innoble. Que Ellos consideren que esas cosas son licuadas ensoñaciones, manías o preciosísismas sensibilidades,  no nos debe hacer perder la fe en las sólidas rocas de nuestras expectativas.


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 La fluidez del derecho a la educació,  otro capricho y manía subjetiva,  se muestra  en el constante trasiego de normativas. La escuela y el Tiempo tienen una muy peculiar y delicadísima relación. La educación exige una cierta fijación de expectativas y salmodias. Y eso no es obra de un día. Por eso,  abanderada con la banda sonora del like a rolling stone, se siente la escuela de nuevo reformada como un travesti de sí.

 Y ahora Wert renueva y adapta. Like a rolling stone, el ministro amputa la filosofía de las enseñanzas medias y nos traslada a una nueva época, porque los tiempos están cambiando, dice, el señor de la lluvia y el hombre del tamboril lo anuncian.  No hay sitio, bicéfala, para tanta filosofía....

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 Ayer pensaba que Jesucristo, en su vocación por los más desgraciados, seguramente visitará el infierno con cierta asiduidad o, quizás, habite en él de modo casi permanente ofreciendo su regazo de Comodidad Térmica a todos los pecadores. Su omnipotencia e infinitud posibilita que, a la vez, esté siendo objeto de contemplación en la retina de los Justos.

 No se me ocurre otra opción para integrar el Amor ("Ama y haz lo que quiera") y la Justicia que condena al malvado.  Jesús es la objeción de conciencia frente al decreto que juzga a pecadores y eleva en bienaventuranza a los que sufren en la dignidad de la virtud. Jesús es la cifra de la Comodidad Térmica que, según la promesa, habita el universo.

 Jesús capitaneando amorosamente el infierno es idea o símbolo.

 Pensar así dará razones al Pensar del ministro Wert. Le llenará de amor a la filosofía.