lunes, 20 de abril de 2015

lo que las luces vomitan





Todo es frágil y engañoso riesgo en esta nave;  no tienes muy buenas cartas que jugar. Sé fuerte y astuto como Ulises en su regreso a la casa incierta que, sin embargo, estuvo y estará siempre ahí. No entres en el laberinto del que demasiado desea. Antes bien, intenta encontrar cada día algo de lo que puedas prescindir o, al menos, el refuerzo para seguir encerrando lo que pareciera ya no deseado en tinajas cubiertas de telas enceradas. No os llevaréis civilizadamente los bienes y tú. Eso ya no es posible. 

jueves, 9 de abril de 2015

Manual de autoayuda (y dos): Guía de perplejos o consejos que nunca seguiré porque vuestro diez ya no quiero



A mis pies, a su dolor y a la fisioterapia

Esos pies en concurrencia troquelada con un tapiz azul ajustado a la fascitis plantar....

Esos pies curarán – si Disciplina
lo permite – en un acto paciente de estiramiento, la aceptación
y la rebeldía del que calienta el músculo, lo ejercita y luego lo enfría con hielo;

el cálculo del dolor que la edad hace razonable si ha encontrado la voz y la mirada;

el hallazgo siempre mágico de una metáfora tonificante ( si los dioses lo permiten);

un poco de amor vaporizado en un gramo de libertinaje fantasioso(si el instinto se despista);

un poco de engrudo experiencial (que de algo ha tenido que servirte vivir estos años);

y, sobre todo, la Santa Distancia que mira el mundo con sonrisa franca y
cita a Spinoza
He cuidado atentamente de no burlarme de las acciones humanas, no deplorarlas, ni detestarlas, sino entenderlas

desmonta bicéfalo el río que va de la mar (que es el morir) hacia el manantial de la alta montaña ignorándose en este viaje;

pies que lloran y ríen con la máscara de la comedia y la tragedia (respectivamente)

pies que se curan en la buena compañía de toda una vida 
(incluida la de los extraños)




viernes, 3 de abril de 2015

Manual de autoayuda: Guía de perplejos o consejos que nunca seguiré porque vuestro diez ya no quiero



 " La buena ejecución de un ejercicio de suelo comprende cinco puntos:

                en primer lugar la gimnasta tiene que realizar una buena recepción en sus diagonales acrobáticas. 

                 Además tiene que ganar altura en las piruetas, tanto para obtener una buena puntuación como por seguridad.

               Debe tener mucha resistencia, ya que si pierde fuelle antes de la última carrera se enfrenta a un serio problema. 

               Tiene que estar en muy buena forma para evitar las lesiones. 

               Y, por último, tiene que ser capaz de "vender" su ejercicio a los jueces y  al público"



"No voy a huir de lo que me da miedo. Voy a afrontarlo, porque la única manera de evitar el miedo es pisotearlo"
 (Nadia Comaneci: Letters  to a Young Gymnast. Citado por Lola  Lafon: "La pequeña comunista que no sonreía nunca")