miércoles, 20 de mayo de 2015

leo leyes

leo leyes por oficio de tinieblas
leo el decreto sobre el curriculo de filosofía
leo la ley que quiere llenarme las meninges con su vocabulario
leo lo que redescribirme quiere


leo a Joseph Roth:

No dependíamos de leyes, sino de caprichos. Pero esos caprichos eran casi más predecibles que las leyes. Porque incluso las leyes dependen de caprichos. Por algo podemos interpretarlas. Sí, amigos míos, las leyes no protegen contra la arbitrariedad, pues ellas mis mas son interpretadas arbitrariamente(Confesión de un asesino)

lunes, 20 de abril de 2015

lo que las luces vomitan





Todo es frágil y engañoso riesgo en esta nave;  no tienes muy buenas cartas que jugar. Sé fuerte y astuto como Ulises en su regreso a la casa incierta que, sin embargo, estuvo y estará siempre ahí. No entres en el laberinto del que demasiado desea. Antes bien, intenta encontrar cada día algo de lo que puedas prescindir o, al menos, el refuerzo para seguir encerrando lo que pareciera ya no deseado en tinajas cubiertas de telas enceradas. No os llevaréis civilizadamente los bienes y tú. Eso ya no es posible. 

jueves, 9 de abril de 2015

Manual de autoayuda (y dos): Guía de perplejos o consejos que nunca seguiré porque vuestro diez ya no quiero



A mis pies, a su dolor y a la fisioterapia

Esos pies en concurrencia troquelada con un tapiz azul ajustado a la fascitis plantar....

Esos pies curarán – si Disciplina
lo permite – en un acto paciente de estiramiento, la aceptación
y la rebeldía del que calienta el músculo, lo ejercita y luego lo enfría con hielo;

el cálculo del dolor que la edad hace razonable si ha encontrado la voz y la mirada;

el hallazgo siempre mágico de una metáfora tonificante ( si los dioses lo permiten);

un poco de amor vaporizado en un gramo de libertinaje fantasioso(si el instinto se despista);

un poco de engrudo experiencial (que de algo ha tenido que servirte vivir estos años);

y, sobre todo, la Santa Distancia que mira el mundo con sonrisa franca y
cita a Spinoza
He cuidado atentamente de no burlarme de las acciones humanas, no deplorarlas, ni detestarlas, sino entenderlas

desmonta bicéfalo el río que va de la mar (que es el morir) hacia el manantial de la alta montaña ignorándose en este viaje;

pies que lloran y ríen con la máscara de la comedia y la tragedia (respectivamente)

pies que se curan en la buena compañía de toda una vida 
(incluida la de los extraños)




viernes, 3 de abril de 2015

Manual de autoayuda: Guía de perplejos o consejos que nunca seguiré porque vuestro diez ya no quiero



 " La buena ejecución de un ejercicio de suelo comprende cinco puntos:

                en primer lugar la gimnasta tiene que realizar una buena recepción en sus diagonales acrobáticas. 

                 Además tiene que ganar altura en las piruetas, tanto para obtener una buena puntuación como por seguridad.

               Debe tener mucha resistencia, ya que si pierde fuelle antes de la última carrera se enfrenta a un serio problema. 

               Tiene que estar en muy buena forma para evitar las lesiones. 

               Y, por último, tiene que ser capaz de "vender" su ejercicio a los jueces y  al público"



"No voy a huir de lo que me da miedo. Voy a afrontarlo, porque la única manera de evitar el miedo es pisotearlo"
 (Nadia Comaneci: Letters  to a Young Gymnast. Citado por Lola  Lafon: "La pequeña comunista que no sonreía nunca")



jueves, 26 de marzo de 2015

De parias e intocables





A Miguel este ojo  bicéfalo dice  gracias
 y en su mesura me reconozco.
 Miguel que me bien recuerda en los viejos días
y anuncia el florecer de los textos luminosos



 Hay bayonetas que se clavan  con geometría  de decepción en lo más íntimo de las meninges atravesando la piel y manchando la carne honda,

subvirtiendo toda virtud que imaginar pueda el humán
y aún otras cosas a las que la palabra no llega

(el no llegar de la palabra es un valor absoluto, como ese que Einstein da a la velocidad de la luz).


Hay carnes que tiemblan en la ira y se refugian en el odio

porque

nos habitan  agujas oxidadas que pinchan muñecos vudú en un poema de Lorca
y hay Lorcas que se despiertan vulgaridad y  estereotipo
-  reiteración una y mil veces de la ya vieja Sherezade  -
y hay la misma secuencia de opereta
o se da la misma moraleja del cuento
y aquella  engañosa novedad de rojo amanecer que salva la cabeza del Bautista
o anuncia el dentífrico que vencerá a todas las caries
y al nauseabundo  hedor que sigue  los pasos de los cuentos infantiles en versión hardcore

Mirar tan lleno de temblores es asunto muy Kierkegaard
Mirar sin zaherir es esquema muy Spinoza
Mirar cantando la vieja maravilla
-el río que discurre del mar hacia la más alta de las montañas -
es tan difícil
tan tan difícil
que me hace recordar que soy un caso
otro,
un otro bajo la forma de un cualquiera  que escribe en tablillas de cera digitalizadas


Y solo por tu palabra la voz llegará
rompiendo el sable en la rodilla de la belleza,
resquebrajando la belleza en la cima de un matiz,
matizando un discurso
susurrando la sorpresa del libre pensar
que desvela alguna cosa bien querida
incluso en el núcleo mismo del asco




sábado, 21 de marzo de 2015

la muerte del filósofo



 Nos dice el que se postuló como autor y hasta artista, filósofo incluso:

  Observo una estructura seca de lo que fue planta y contrasto su ramificación fractal. Está ahí, enfrente de la taza del váter que ahora ocupo, con vocación de adorno del tipo flores secas o algo por el estilo.  Ahí está,  ante mi,  la pauta reiterándose de un modo tedioso que, ni siquiera, tiende al infinito.
  En la calle los humanos  pierden la riqueza de su variabilidad y representan, como en un teatrillo de marionetas, esterotipos fácilmente detectables, personajes ya vistos que hacen bramar  contento al público. En las aceras los chicos jóvenes dialogan en conversaciones propias de la mala literatura y, en el mejor de los casos, se me muestran como los personajes de alguna vieja zarzuela. Anda y que te ondulen...
  Asisto al un partido de baloncesto. En el pabellón miles de aficionados hacen la ola o comen bocadillos, Los niños entran en vórtices de alagarabía subiendo y bajando peligrosas escaleras empinadas. Me incomodan, Gruño sintiéndome un ejemplo de señor gruñón. Mi hijo me aconseja: son niños. Yo solo puedo pensar en que todos los presentes morirán y que la conciencia, tan amada, se perderá sin metáfora blade runner. Un apagón. Pluff.
  No hay lugar ni hábitat protegido en el alma para la sorpresa porque ya la visión de la pauta y la reiteración de lo mismo no me saca extáticamente de la podredumbre de mi edad carnal.

 El filósofo, ajeno a la maravilla del mundo que tilda, ahora sí, de espectáculo de tedio, hunde todo su esfuerzo intelectual en cada una de sus arrugas. No sabe cuál será su tarea

 Ha muerto el filósofo. O, qué vamos a ocultar, la muerte triunfa otra vez, otra vez, otra vez, Esa es su desapasionada pauta. El logos de una sociedad que ya solo debería exigir una "Crítica de la Razón Drogada".

sábado, 14 de marzo de 2015

Miei pensieri



Hoy he visto cinco puntos tatuados
en  un cielo sin estrellas,
espacio bidimensional que no se agota
en esa mirada
amputada para cualquier otro juicio
salvo el no soy digno
de que entres en mi casa

cinco puntos son poco - ha dicho
 un sabio encogido en el espacio
de mi alma algorítmica

y yo no he sabido qué contestar
y me he agarrado fuerte a esa menudencia 
que simula astros
aerostáticos 

y he callado, sí, como suele hacer mi rostro 
cuando ríe
y actuaré como si
 hubiere algo que se me escapara
y el cálculo debiera ser completado
con el amor, la caricia,
la magia del sinsentido
le bateau ivre
el vuelco de la sesgasda interpretación
el pliegue de una camisa mal 
planchada en ese  mundo viejo quebrado 
por el pecado
por  las decenas de  insensateces de los diez 
mil hijos de la crueldad dulcificada un millón de veces

o el malentendido simple
dibujado con cinco puntos
quizás
quizás
quizás

jueves, 26 de febrero de 2015

la inversión




 Yo decía hace bien poco:

maravilla o recuerdo de los viejos
tiempos de milagro y otros imposibles es,
quizás,
el río que fluye en su símbolo
y en su real devenir
del mar hacia la montaña

y, como sin querer, me encuentro que dicen:
"Al oeste está el río Orontes, al que los sirios llaman al-Asi, el río rebelde, porque a veces da la impresión de fluir en sentido contrario, desde el Mediterráneo hacia el interior"   (Amin Maalouf: Las Cruzadas. La Invasión)


El milagro se desvela rebeldía. No sé si luciferina revuelta frente al dios. Quizás la rebeldía es simple, sobre todo en estos tiempos de pérdida de significados por inflación e hipérbole.

El filósofo, apartando la vista del río, grita: ¡¡solo apariencia!! Un poco ridículo sí es, ya te digo.

No sé qué será de nosotros si nos quedamos sin imposibles y los ríos, rebeldes o mágicos, circulan del mar hacia la montaña.

viernes, 2 de enero de 2015

quizás en el nuevo año


maravilla o recuerdo de los viejos
tiempos de milagro y otros imposibles es,
quizás,
el río que fluye en su símbolo
y en su real devenir
del mar hacia la montaña

todo lo demás
las diez mil clasificaciones
la mujer teniendo dos o veinte maridos
el pendiente en el lóbulo lateral izquierdo
o en la nariz
o en el mismo labio
celebrar o no celebrar el amor y la muerte
con rosas blancas
con rosas rojas
con rosas violentas en sus espinas
con el corazón de un dios
                                                           todo eso
y también dedicar la noche al sueño
o a la emboscada
o a la droga o al enamoramiento masivo
                                                         todo es quizás
un hágase descuidado
el sea así y no de otro modo en este momento
(tan distinto de cualquier otro)
un me da igual
o me da por culo
                                                   todo aceptado a beneficio de inventario
eso blando como un reloj pintado
o la máquina y sus piezas intercambiables al servicio del deseo
la voluntad
el capricho
o el calentón de la mujer aburrida
adolescente
niña
romántica
egocéntrica
la historia de las mil casualidades
la probabilidad esdrújula

todo hermosamente blando menos la certeza de que el río
va a dar al mar desde la montaña que no es el morir

(y es imposible al contrario
salvo milagro o maravilla
- también en lo más fijo habita la sorpresa -
y aunque una vez elegido lo precario
el deseo
la voluntad
el amor
la inteligencia
convierten la duda en certeza
y la certeza alucinada golpea el cuerpo

y la luz del alma)

miércoles, 29 de octubre de 2014

things you can do at fifty-two





 Anoto por ahí:

   disciplinar o hacer salir al atleta interior en un mundo de reiteraciones inconscientes,

  cultivar el lenguaje como el que atiende a los tomates en una huerta,

 mirar mientras los otros se afanan por llegar a algún sitio (el final de la tarea)

                                                                                                     atleta, poeta, pensador...

(son notas que tomo de una pequeña interviú que alguien hace a Peter Sloterdijk pidiendo consejos de vida al filósofo)


 hay más cosas que se pueden hacer --- es esta una correcta aportación del pensamiento y es, quizás, eso  que diría con solo mirarla

o también:

  siempre está ahí la tentación de la huída, la gran escapada hacia el ningún sitio o la reiteración de las reiteraciones, taponar el ojo con la legaña de la lágrima reprimida

  oír quebrar los muros del tiempo, traducir ese murmullo que habita en las piedras de la ciudadela a términos de un futuro de estrella fugaz que se muestra bien sincero y no se oculta ni embauca

o crear una nueva constelación también en el mañana

con soberbia

temerarios el atleta y el poeta y el pensador



mira:

un imperceptible cambio en los cielos se ha producido,
un requiebro de la última estrella del carro de la Osa Mayor
y la figura estelar ya es  otra



anoto opiniones de filósofo

no justifiquen en él las cosas que dirían con solo mirarla y que, sin embargo, callan

lunes, 22 de septiembre de 2014

ahora que habito en estos absolutamente lejanos tiempos



















   La cuestión más difícil es mirar.

   Para mirar, las manos ordenaron crecer a los ojos que simularon imperios,  bibliotecas y super-ordenadores

y los ojos articularon extremidades 

y las extremidades instrumentos de navegación. 

   Después de aquellos días que la épica canta,  la cantidad de instrumentos, extremidades articuladas y ojos de visión extendida fue tal que las manos comprendieron la necesidad de palpar esos ojos articulados, esas extremidades navegantes y los propios instrumentos de visión que nos permitían mirar.

Al final todo era cuestión de tocar y dejarse derrumbar en el tacto. 

Las manos se quedaron quietas sobre el paisaje. Reflexionaban, acariciando el aire que las cosas exhalaban, sobre su objeto y su tarea pendiente:

¿qué mirar?

¿aquello que la mano palpaba en la lejana jornada en la que decidió que le crecieran los ojos y las extremidades articuladas?

¿O los propios ojos, las propias extremidades, aquello que media entre el deseo de ver y lo que merece ser visto?


Los ojos crecieron.

Los ojos se vieron en otros ojos y brotó la mirada pasmada y sin historia.

"Paul mira a Elaine como a una extraña, como si no se conocieran. La mira con la expresión absolutamente  franca, idiotizada - carente de historia  - con que mira una coneja. La mira como si estuviese enamorado de ella" (A.M.Holmes: Música para corazones incendiados)
Y así acaba la historia. En los ojos de la coneja.


*****








Corremos perplejos con la vista puesta en el vacío de los mundos habitados.Los números signan las piedras. El té reposa en la mano y conservamos un pez boquiabierto como recordatorio de algo(¿qué?). ....  lo más difícil será asumir la enorme cantidad de belleza que estamos desvelando en esos huecos .... Belleza o dolor o monstruosidad, que todo cabe.

Buen viaje









Aranda de Duero, septiembre de 2005 - Burgos septiembre de 2014



miércoles, 17 de septiembre de 2014

AUTOBIOGRAFÍA DEL ÁNGEL CUSTODIO ( PIEDAD)


"Cómo explicar los cuadros a una liebre muerta". Joseph Beuys. 1965.

Miguel Ángel: Pietà (1499)


DISCURSO

Joseph es el ángel custodio de la liebre muerta. Explica, cubierto de miel y polvo de oro,  un cuadro a la bestia.

La Virgen Piadosa, en silencio y haciéndose cargo del peso muerto, susurra su fracaso como madre y amiga.

Son "casos" de lo humano. Ante ellos  nuestra mirada de espectador  es perversa y la exhibición, bajo la forma de arte o escritura,  una impostura. No se debe entrar en el secreto de esos diálogos que nadie puede comprender porque, estima el común,  es insano hablar con las liebres muertas de arte o con el  cadáver del que parecía Hijo de Dios del dolor de una madre o del destino de la humanidad.

Esa puede ser  la esencia del arte:

 la participación simulada de un tercero - el espectador - en un acto íntimo: la conversación cerrada en la que solo dos caben dejando  hueco a otro: la manzana sobre el plato recibe la visita de un gusano: el líquido en la botella es cóctel molotov: los labios sobre los labios se encuentran la lengua de un inesperado partícipe en la hidratación por saliva:  el chamán-Beuys con su liebre y la Virgen con su Hijo deben admitir a un seguidor del arte conceptual, del cristianismo  o al mismísimo Dios Padre que está siempre y en todas partes. 

Sé de la indecencia de este narrar que nos lleva a las palabras susurradas en el viento, a la fecundación de los árboles con mi esperma, a la cuádruple convulsión que me parte en trozos. Lo íntimo se exhibe y nace el poema. 

Así lo cuento y escribo. Callo todo lo demás

****

Quizás nunca imaginaste que la Visión del Arte, la comprensión del sentido de la vida o del Destino, tuviera ese halo de indecencia y de quiebra de confianza por revelación del secreto que solo a dos compete.

El brutal deseo de  relato violaría el silencio debido, lo sé. Callo. Yo podría contar del amor entre las piedras... pero cierro la puerta. El Destino solo se revela en su exhibición narrada.

****

El ángel custodio (el artista Beuys)  abandona la vigilia; se duerme. Y despierta con la liebre muerta entre sus brazos. La Madre dejó de ser la sombra del Hijo y, al regresar de unos recados, ya se lo encontró en el tiempo de la historia, agua y sangre vomitando el costado.

Fracaso.

Duelo.

No caben explicaciones de última hora ni el recurso a la Naturaleza que siempre nos saca de entuertos con su constelación de leyes físicas, fenómenos genéticos, anomalías fisiológicas, designios y filosofía de la historia.

*****

(2009)Imito a Beuys y cubro mi cuerpo de miel o de grasa o de mis propios jugos.  Yo, sí, soy yo el que  necesita explicación (del cuadro) y resurrección (tras la tortura). Soy liebre y soy cuerpo crucificado. Me rompí y ahora  soy  el yo dañado que (se) incita y (se) excita en la autognosis. Como un coche ahogado que no arranca. El yo dañado se ha de sentir muerto para poder iniciar el proceso. La escritura es la miel y el polvo de oro que cubre el cuerpo de Beuys; la escritura es la mano de la virgen piadosa. Nada más difícil que la autobiografía. Ninguna apuesta más arriesgada que asumir que uno es el ángel custodio de sí mismo. 

(2014)... y en esas estábamos, quiebra y terremoto muerto, cuando renace el misterio de la saliva hidratando a los sedientos, el par que se levanta y resucita, el viento del señor que resucita  a la liebre de Beuys, el tercer día que fecunda árboles y respira el aire refugiado en el regazo.


EXPLICACIÓN:

Renuncio a la reflexión y al argumentario. Arrojo el algoritmo a la turbulencia de las fuerzas. Me dejo arrastrar por las palabras y todos sus azares. Se abren claros; se cierran los cielos con nubes negras. Me gusta porque me salva en esta noche. He cumplido.

Tengo piedad de mí por lo mucho que me es prohibido. No puedo resucitar liebres ni Hijos del Hombre. Ni enamorar princesas ( ¿quién puede amar al hombre cubierto de miel y polvo de oro?). No puedo elaborar la gran Tesis ni el Poema. Me dejo arrastrar por el capricho o la indiferencia. Me abro a lo que me enseñes y proyecto la fuerza que unía a la madre y al hijo, al Dios y a la Virgen, al artista y a su liebre.

 Soy tu discípulo en asuntos de Destino.


Cancel my subscription to the resurrection.


Aranda de Duero(septiembre de 2009) - Villaverde de Peñahorada (septiembre de 2014)

lunes, 15 de septiembre de 2014



 Adivinanza 

no es

el príncipe silencio de la nieve naciéndose torrente


no es

la red cardíaca del sexo recién pulsado que ya de nuevo te busca


es (quizás)

 la ruina virgen ajena aún a la dignidad de la amnesia
o la sede nacional del ahora entrópico
o el tedio  que hace callar a la agonía con dedos
sin huesos
o el agotamiento de los oídos
o el desfallecimiento de la piedad


no es
será el horizonte de la piel tibia

no es 
será  porque no puede no ser
                      ni puede acabar el aire en un quebrarse que no anuncia nada

no es
será el recobrar gozoso la memoria del árbol que olvidó mostrar
la sombra

domingo, 31 de agosto de 2014

MAPA DE SONIDOS DE TOKIO Y OTROS ALGORITMOS EN UN TREINTA DE AGOSTO





" No hay algoritmo para salir de la tristeza, me temo. Hay salidas variables, como las causas que la provocan. Uno las huele por instinto, supongo. A mí me sale, como a vos, meterme en los bares y mirar a la gente. Me siento acompañada en mis taras y protegida". (M.M.)

Me fundo en la niebla negra del miedo (Bicéfala)



Era sábado ayer y hace cinco años. Final tibio de agosto treinta; agonía de estío para los de mi oficio.


¿Las cinco de la tarde? En efecto, has acertado. El caso es que Yo2009 habitaba la patria del bajón en el alma y las ganas locas de quitármelo. Un clásico de ayer y de hoy que no puede llamarse coincidencia sino Destino. Y como decía la bendita Lorelei Lee:

“ cuando en la vida de una chica hay mucho destino, la chica puede estar segura de que el Destino seguirá ocurriendo” (Anita Loos: Los caballeros las prefieren rubias)

A las cinco de la tarde yo allí, 2009, acababa de adquirir una entrada para ver en el cine la película Mapa de los sonidos de Tokio. Me gustan los mapas, los sonidos y las imágenes . Tokio y Coixet. Si alguien me viera por dentro (dios o alguien así) podría testificar que yo estaba con el alma en los pies, sí, pero que esa localización anatómica de mis deseos y anhelos la traía ya de la Casa del Padre y de mis propias inutilidades emocionales, esas taras que no por heredadas dejan de ser responsabilidad de uno y a nadie más conciernen. Quede Isabel Coixet  exonerada a las cinco en punto de la tarde. En dos mil nueve y, puestos, en dos mil catorce.

La película comenzaba a las 17:30. Como estar a la puerta de un cine semivacío o comprar palomitas tengo por cierto que no ayudan a mi salud emocional ni reducen la tristeza del mundo, me fui a dar una vuelta. Me gusta andar. También me gusta el cine, los mapas, Tokio y, últimamente, fumar cigarrillos. Vale: fumar cigarrillos me gusta solo un poco y, además, con mala conciencia. Podría hacer un listado de las cosas que me gustan con mala conciencia y estaríamos un buen rato pero creo que nos saldríamos del tema y de la historia. Solo serviría para sonrojarnos. Debo decir, para que el lector tenga más referencias, que también hay cosas que no me gustan y de las que podría hacer otra lista. Por ejemplo, no me gusta fumar en la calle si estoy solo y estaba solo en 2009, algún año antes de la prohibición de fumar en los bares. Por eso, después de caminar unos diez o quince minutos entré en una cafetería en la que nunca había estado y pedí un café con hielo.

La camarera no me sonrió. Me preguntó seria y servicial si quería limón y yo, en una típica espiral de paranoia por sordera, imaginé que ella no me había oído. Soy consciente de que a veces solo me escuchan mis labios. Repetí la instrucción más alto y vocalizando. En menos de un minuto, tenía mi café y mi vaso con mi hielo. Eficacia. A mi derecha, de pie como yo, había un hombre más o menos de mi edad pero con el pelo peinado al modo 
tupé en crecimiento, a lo Elvis pero arrastrada la cima hacia el cogote, y con unas horribles gafas de sol que le tapaban la cara. Peinado bizarro el suyo que sonreía con mechas de color. Me miraba y leía en Interviú a las modelos desnudas. Por un momento creí que era una macarra que quería ligar conmigo. Reconozco que soy puro prejuicio.

Ensimismado en mis propias miserias no fui consciente de la entrada de nuevos clientes. No había pegado ni tres caladas a mi pitillo cuando, a mi izquierda, oí una voz que me pedía fuego. Al levantar la vista vi a un chino con un cigarrillo en la mano. El joven chino tenía también un cierto aire canallesco. Después – o a la vez – de que le dejaba mi mechero, el joven solicitó a la camarera una “
copa magno”. Ella le sirvió el coñac y él sorbió veloz casi la mitad de la copa, comenzando así,  en una acelerada carrera contra el tiempo o la muerte,  a echar monedas en la tragaperras. Los sonidos de las tragaperras llenaron el bar y se enlazaron amorosamente con el lienzo "Mechas del macarra con tupé” que colgaba a mi derecha.

Lo maravilloso tuvo lugar en ese momento. El chico chino del coñac había dejado su casco- motorista sobre la barra. Misteriosamente comenzó a brillar con la luz de la tarde y, al girar mi cabeza hacia las copas y las botellas de los estantes, comprobé que también  allí se había iniciado el parto de los reflejos, signo inequívoco de que yo estaba entrando en el estadio estético y que el bajón melancólico se iba a tomar viento en un 
plis-plas.  La felicidad sería breve pero intensa. La camarera me sonrío muy ampliamente, como si compartiéramos un secreto o yo hubiese sido muy amable con ella en otra vida. La copa de Magno, el chino que me pide fuego y el sonido de la tragaperras me parecieron un escena antropológica encantadora, subrayada por la bonita cara de mi camarera. Sin embargo, ni aquel día ni hoy , soy capaz de entender la racionalidad del proceso de liberación. Llevo años en la búsqueda del algoritmo que nos hace salir de la tristeza.

Vi la película a las 17:30. El bajón reapareció a los quince minutos (durante la proyección) y no porque la película fuera triste. Ver la tristeza no siempre me pone triste. No; sencillamente las imágenes y la bella actriz no me elevaron el ánimo. ¿Es esto signo cifrado de la decadencia nipona y de la conversión de China en el gigante geopolítico mundial? No lo creo. En todo caso dice poco de mí que tenga más capacidad para emocionarme un repartidor de rollitos chino y un macarra que una bella limpiadora de pescado asesina a sueldo estéticamente sublimada en Tokio

Por la noche, en la verbena de San Mamés,  con el viento norte golpeándome la cara, interpreté comunitariamente la conocida canción mejicana 
Sigo siendo el rey. De eso hace cinco años. Cualquiera que me conozca sabe que las verbenas populares no son mi hábitat y que jamás bailo ni canto públicamente. No creo, salvo en sueños, en la comunidad. Sin embargo grité las célebres estrofas de la tonada y a punto estuve de implicarme en el corro que se formó. Una solución desesperada, sí, como un chute de adrenalina en el corazón del infartado. Este método no precisa de algoritmo. Es un simple salto adelante. Solución desesperada y muy eficaz, como la de los protagonistas de la película fornicando en un vagón de metro parisino en pleno centro de Tokio.


A veces para ubicar sonidos y dibujar mapas son necesarias medidas extremas.

Al final de la jornada, tumbado en la cama, me sentí bien por haber salido del agujero durante un tiempo. Meses después, me apunté a un coro.

(PD: Querida Isabel: me ayudó más en la terapia un chino macarrilla que se toma una copa de Magnum que los sonidos de Tokio. No me ayudaste pero, no sé por qué, te sigo queriendo. Y prometo volver a ver la película así que pase un tiempo. Cuando ya esté tranquilo y aún no muerto).

Burgos, 30 de agosto de 2009- 30 de agosto de 2014)

domingo, 24 de agosto de 2014

cromos

    Débil o fuerte – repetía Milady – ese hombre tiene un destello
    de piedad en su alma; de ese destello haré yo un incendio que lo devorará 
    (A Dumas: Los tres mosqueteros).


(...)
-  ¿Cambiamos cromos?
-  Te enseño los míos.
-   Ese no lo tengo. Lo quiero. 
-  ¿Y qué me das tú a cambio?


- Hum…Si… Ah… Recogería de tu labio esa última gota de agua dulce y, con sumo cuidado para que no perdiera perfume, la dejaría caer sobre las páginas de un viejo atlas. Dibujaría la gota al estallar sobre la página impresa una flor azul, marcando con límites livianos una novísima región que se convertiría en reino nominado por nosotros y solo a nosotros accesible. Ampliada la zona en escala y extendida sobre la mesa toda la cartografía disponible, yo te seguiría día y noche hasta que alguna lágrima forzara tus ojos, da igual por herida,  por odio o por risa. Y en un tubo de cristal purísimo preservaría esa lágrima y, desde gran altura, la dejaría caer arbitrariamente en ese nuevo reino extendido sobre la mesa. Quedaría elegida así una ciudad, la ciudad que el destino ha fundado para encontrarnos. Y desde las murallas de esa nuestra ciudad te pediría, como quien pide un baile, el viaje a los límites de la flor azul, el paseo por otras sendas que marcan los límites de nuestro reino. Entonces sabrás que, en todo este tiempo, solo eso he deseado. Diseñaríamos con tus ojos el brillo de las plazas y los estanques. Y pisando con tus pies esas callejuelas y avenidas, oliendo el perfume de los árboles cuyo nombre ignoro, quizás una tarde me atreviera a besarte y tú, caprichosa, me dirías que por la noche podría arroparte o frotar tus pies con colonia o bajar a la tienda a comprar chocolates recién llegados a la ciudad. 

                              Y bien, eso es lo que yo puedo ofrecerte a cambio de ese cromo. 

- Sí, pero yo no quiero ese viaje. Deseo otro cromo. ¡Sólo me falta uno para acabar la colección!
- ¿Cromos? Hum… si, claro, estos son los que tengo: el rinoceronte y el mono, el zorro blanco del ártico y la tortuga de las Galápagos, la familia de esquimales y la niña bantú.
- ¡Pero estás bobo! ¡Esos cromos no son de mi colección! ¡No me sirven de nada tus cromos!. 

(18 de agosto de 2009 - 24 de agosto de 2014)

sábado, 23 de agosto de 2014

romo, romántico, romance, poste, postal, postulados


CUATRO. CARTAS POSTALES 
14 de agosto de 2009
(fragmentan y desgastan sin inventario en un 23 de agosto de 2014)


“El tiempo y el espacio, el tiempo y el espacio... Puedes salir (del Gulag) tal y como entraste o , si no lo soportas, perder la razón en el caso de que no aprendas a moverte mentalmente por el espacio llevando tus imágenes mentales al borde de la realidad.  Pero si lo haces sin ritmo también te desquicias. El ritmo sirve de ayuda y guía” (Nina Gagen- Torn)





Al cambio



Mamá dice que ya no debemos jugar juntos.

Mamá dice que mañana tengo que quemar en el jardín todas las postales  y que ya basta de tonterías.

Mamá dice que para una niña como tú no soy yo un buen compañero de juegos.

Mamá dice que tengo que volver a las píldoras bicolores.

Mamá dice que estoy pálido

Mamá dice muchas cosas y me levanta dolor de cabeza. Para no llorar acepto las píldoras bicolores.



Las píldoras bicolores dicen que no existen el amor ni el odio ni la tristeza.

La píldoras de colores dicen que se puede teclear más despacio y que puedo coleccionar muchas cosas. Por ejemplo formularios de la seguridad social o cupones descuento.

Las píldoras bicolores dicen que son mis amigas aunque nunca juegan, ni se desnudan, ni encuentran cosas locas en los cajones. Ni coleccionan sellos tan antiguos que en  su lienzo se ha borrado el dibujo.

Las píldoras bicolores dicen “sueño” y cae la noche como una lápida cálida.

Las píldoras bicolores y mi madre dicen que debo dejar de llamarme  Novalis.
No soy Novalis.


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Al romanticismo

las almas débiles y melancólicas necesitan sentirse atadas por las cosas para vencer la paranoia

son una tabla de windsurf para sortear  olas que llegan a la costa este de nuestra alma mísera y cobarde 

necesitamos las malditas postales, los signos que sabemos estereotipados, las garras de las cosas mil veces dichas... su ritmo cálido de beso y caldo



 niños imitando caritas de chino en una cuadro de Rockwell. 

 almas débiles se hunden en la melancolía y en la mayor de las torpezas si no consiguen extraviarse al menos cinco veces al día en las copias de las copias

almas débiles amantes de las postales miran el mundo y en el espejismo ven  un corso más bien bajito cabalgando en un jamelgo

giran la rueda y tensan los nervios para que, tras el estiramiento corporal, enderezaremos la mirada para ver lo sublime: el Espíritu Universal a Caballo ("Weltgeist zu Pferde”)

lo agradecemos en la mirada turbia que  acude a sus recitativos

amables hostias





aún no estoy del todo curado 

por las noches imagino a Novalis y Sophie jugando al sol del mediodía, dos adolescentes en una playa mediterránea. La imagen es rara: mientras Novalis mete mano a Sophie está mirando a otras chicas. Parece que no encuentra entre los nudos del bikini al Eterno Femenino.


viernes, 8 de agosto de 2014

DOS SUEÑOS Y CIERTAS CARAS BONITAS, LÚBRICAS PALABRAS COMPARTIDAS Y LA MIRADA SOBRE UN LIENZO SUAVE DE TRISTEZA


¿Para qué escribimos? ¿Para qué entra uno en un blog para escribir "entradas"?Yo siento que para encontrar hermanos a la distancia y sentirse menos solo, para expandir en altura y profundidad su mundo y para reconocerse en el otro, haciéndolo parte de su constelación (Mariel Manrique a L, agosto de 2009)


I

 Tras noche inquieta, asolada la conciencia de malestares diversos, el que ya casi no escribe se despertó muy pronto aunque aguantó en la cama hasta que tuvo suerte y, no sin esfuerzo, volvió a caer de nuevo en el suave sueño. Anotó al despertar, justo antes del olvido:

He soñado con una antigua alumna que me ha dado un afectuoso abrazo y me ha sonreído con amabilidad ni escrita ni fingida, haciéndome  partícipe de una conversación llena de amistad y buen ánimo. Me ha dicho que va a rodar próximamente una película. He conseguido levantarme feliz al 55 % por la buena noticia. Que conste - ¡honor y gloria a los sueños, las palabras compartidas y las caras bonitas ! - en Quintanilla de las Carretas, a 1 de agosto de 2009”.

Pasado un lustro y algunos días de aquel memorable hecho, él ha vuelto a soñar hoy y en su paisaje onírico aparecía un pequeño molino de agua. Decía el sueño que era necesario llegar a un cierto sitio (otro molino) para agradecer los favores que ha sentido en una semana marcada por la dialéctica del tan cerca y tan lejos. Él agradece que su paisaje se haya expandido en altura y profundidad en estas jornadas de vida,  como ya pronosticó Mariel, aunque refiriéndose a la escritura



II

(Summer, 2009). Estoy en mi ciudad natal. Una ciudad soberbia que solo se llama Ciudad. Mi ciudad es famosa por su pasado fascista y ultracatólico, por sus morcillas neandertales  y por el Cid Campeador. Siempre me han gustado de mi ciudad los largos paseos y los cambios bruscos en lo meteorológico. Supongo que la combinación de ambos rasgos nos hace a todos un poco raros. El sábado 1 de agosto, feliz al 45 %, estuve de compras por el Mercado Norte y puede contemplar lo que los locutores de televisión anunciaban: cambio en las temperaturas y lluvia. El gris fue invadiendo una mañana más o menos despejada. Era un gris duro y gótico, espeso, como de fin germánico del mundo. Me metí en el coche. En Radio Clásica sonaba una cantata de Bach. No había interferencias. Frente a mí, forzado a la quietud mi ojo por un semáforo, un árbol recio era agitado por la lluvia y el viento. El árbol luchaba pero se sabía a merced de sus enemigos. Bach subrayaba el combate y la derrota, la gloria de mi mirada que podía contarlo y cierto heroísmo sin norte del árbol. Me sentí bien. Feliz, en un instante, al 85%. Faltaba alguien a quien contar el éxtasis sin que se riera de mis tonterías. Se lo intenté comentar a mi ángel de la guardia, pero no estaba. Ahora, cuatro días después, os lo cuento a vosotros.

A mayor gloria de la mirada

(Summer, 2014) Asomado a un puente sobre el río,  recibo una lección gratuita de contemplación del lecho. El que ya no escribe, al despertar, encuentra tatuadas en su pecho unas palabras. Cosas que no debes olvidar: Baldosas hidráulicas en un suelo; mil conversaciones y solo una risa estridente; el olor de la práctica del sexo; dos almas; los pequeños recuerdos escolares; la Luna creciendo en un atardecer que mostraba aviones iluminados por el sol; el saludo ritual al espejo de un baño; M. y Ch. aceptando la invitación en un bar... Todo escrito con una bonita letra y ocupando casi todo el espacio que va del cuello al vientre.

III

(Summer, 2009) Regalo un paseo a mi tristeza. No en vano cumple años como yo. Es el día dos de agosto. Salimos del coche cansados. Ella me pide retornar a la caverna así que procuro que el cuerpo, con su fuerza animal, la arrastre si es preciso por el bello parque. Veo agua pulverizada iluminada por el Sol. “Tonto, me dice ella, no vas a conseguir convencerme con tan poca cosa. ¡He visto ya tantas fuentes!”. Hojeo un libro sobre Norman Rockwel en la librería y decido regalármelo. Mi tristeza lo mira y sonríe. “Menos mal que no has comprado nada de los expresionista alemanes”. Vemos a los niños y a los policías de Rockwel, las portadas navideñas. Todo nos gusta.  Nos dirigimos a nuestra cafetería habitual. Me gusta el jazz que suena suave. A ella también le sienta bien esa música cuando está tranquila. La máquina de café nos desea un buen día ( have a good day). Leo el artículo en Público de Luna Miguel. Sonrío. Ella, la tristeza, me arropa con su suave lienzo y me acaricia el pelo. Nunca llegaremos a nada pero es bonito sentirse querido por alguien que siempre va a tu lado. Pero procuren no imaginársela cuando se pliega sobre sí misma y se enfada.  Su sola imagen hace daño. Dedico el texto a mayor gloria de la tristeza cuando es un lienzo suave que me cubre el alma.

(Summer, 2014). En mi tumba podría figurar el siguiente lema: Hizo demasiado caso a su tristeza. Sé dónde habita el exorcismo para vencer provisionalmente a la dama del lienzo suave cuando se enrosca sobre sí y se torna terrible. Siempre existieron llaves. Hace un lustro y ahora mismo. Ella, portadora de llaves,  ha dicho que es error sacrificar los placeres en el altar de la pérdida del tiempo y otras pequeñas responsabilidades como limpiar el polvo de la casa o los cristales. Y se prepara para dar cuenta de todos ellos. Lee un libro de recetas  de "haute cuisine" pero no se olvida de la olla express. Y se ríe de mí porque hablo con esmero no simulado de la limpieza de un gran calamar de colores psicodélicos. Ni una ocasión perdida para hacer temblar el cuerpo, apunta de nuevo. 

Mañana será el día que sigue al viernes. Si no fuera tan viejo y la tristeza no me mirara, dedicaría las próximas jornadas a los huevos con torreznos y al onanismo. 
Provisionalmente.
Mientras doy las gracias y me preparo para cruzar un desierto como Ángel Valente.

                                                                                           Burgos, Agosto 2009- Agosto 2014

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