sábado, 10 de mayo de 2014

equívoco de cenizas y nieve




mi lengua azul de bosquimano habita
el poema desierto de tu cuerpo
cartógrafa salvaje mi lengua
bosquimana
azul -nómada tiembla en las arenas húmedas 
del sur constelado

y trae tu cuerpo cartas bosquimanas
hermosos sellos animales
un lagarto que mira verde
la serpiente huyendo en el agua
humedad de sal y saltamontes

mi lengua azul de bosquimano
en la tarde la piel combate
el sol
se alía con el viento
narra un tatuaje enmascarado
palabras
estilo indirecto
lo intraducible



lo demás, incluida la reflexión,  es la herrumbre que acompaña al diamante
 un equívoco




Imágenes_ Gregory Colbert: Ashes and Snow

3 comentarios:

  1. Lo que me gusta este arranque bosquimano, Luis. Mucho. ¿Habremos sido todos antes bosquimanos? ¿O volveremos a serlo? Dejémoslo. Es el poema lo que ahora (me) importa. Te felicito. Incluso en el equívoco donde habita la belleza de las palabras.

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  2. Muy amable, Fackel. Interrogas sobre si fuimos o volveremos a ser bosquimanos. ¿Das por hecho que no lo somos? Es "bosquimano" palabra que deriva del africaans y que no integra grupos étnicos diversos. Los hombres del bosque, sin embargo, es expresión hermosa...

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  3. Bosquimanos no sé si somos, no sé, pero hombres del bosque sospecho que en absoluto, salvo que veamos nuestros bosques en otra dimensión, en la que el árbol, el ridículo árbol -con todos mis respetos al árbol materia, planta- al que se aferra cada cual desaparezca para permitirnos mejor y mayor visión.

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