lunes, 10 de diciembre de 2012

Jesús, la Comodidad Térmica y la reforma educativa

 Hace frío pero no es para tanto si alguien nos abraza.

Además existen las Calefacciones que devoran la Energía, promete la publicidad que por módicos precios, ubicándonos en esa situación que se da en llamar Comodidad Térmica.

No sabría calcular el gasto/mes que implicará este acurrucamiento en los costados de Comodidad Térmica. No suelo saber calcular y, por eso, a veces sueño con esas cosas dignas de reflexión contable y, filosóficamente, me planteo el sentido y alcance de la Comodidad Térmica, considerada como un derecho básico o una bienaventuranza.

Quien diga que la comodidad térmica (sin mayúscula) es sensación en extremo subjetiva y hasta caprichosa, es un ateo innoble. Que Ellos consideren que esas cosas son licuadas ensoñaciones, manías o preciosísismas sensibilidades,  no nos debe hacer perder la fe en las sólidas rocas de nuestras expectativas.


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 La fluidez del derecho a la educació,  otro capricho y manía subjetiva,  se muestra  en el constante trasiego de normativas. La escuela y el Tiempo tienen una muy peculiar y delicadísima relación. La educación exige una cierta fijación de expectativas y salmodias. Y eso no es obra de un día. Por eso,  abanderada con la banda sonora del like a rolling stone, se siente la escuela de nuevo reformada como un travesti de sí.

 Y ahora Wert renueva y adapta. Like a rolling stone, el ministro amputa la filosofía de las enseñanzas medias y nos traslada a una nueva época, porque los tiempos están cambiando, dice, el señor de la lluvia y el hombre del tamboril lo anuncian.  No hay sitio, bicéfala, para tanta filosofía....

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 Ayer pensaba que Jesucristo, en su vocación por los más desgraciados, seguramente visitará el infierno con cierta asiduidad o, quizás, habite en él de modo casi permanente ofreciendo su regazo de Comodidad Térmica a todos los pecadores. Su omnipotencia e infinitud posibilita que, a la vez, esté siendo objeto de contemplación en la retina de los Justos.

 No se me ocurre otra opción para integrar el Amor ("Ama y haz lo que quiera") y la Justicia que condena al malvado.  Jesús es la objeción de conciencia frente al decreto que juzga a pecadores y eleva en bienaventuranza a los que sufren en la dignidad de la virtud. Jesús es la cifra de la Comodidad Térmica que, según la promesa, habita el universo.

 Jesús capitaneando amorosamente el infierno es idea o símbolo.

 Pensar así dará razones al Pensar del ministro Wert. Le llenará de amor a la filosofía.


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