domingo, 9 de marzo de 2014

y la piel desea el otro lado (viaje narcótico)



sin género narrativo ni viaje

la pena penita pena 

el movimiento procaz del sarcasmo o la ironía

show me


****


Extrañeza (se) desplaza en expectativas y narcóticos paseos,
encuentros y conversaciones frustradas. 

El otro no aparece. Cambian las fases lunares y solo mi sombra me sigue mudita. El otro tiene que estar en el otro lado, a punto de tomar un vuelo transoceánico o de cruzar en piragua un río tropical. Tiene en el ahora mismo una entrada en la mano. Nerviosa se acerca a las salas que revelan el genio de Botticelli en Florencia.

Tocar mi piel y la piel de mi piel me hace sentir el temblor del mundo


Nota: ¿debemos renunciar al gimoteo, a las pulsaciones del yo y su caterva de emociones, naderías, semillas de rencor, ansias y cristales de la decepción y la frustración? ¿O nos dejamos hundir en ellos, como si fuese un mar interno, tan poco dado el océano subjetivo a la mayúscula, ni con vocación de universo y concepto, solo salvados por la voluntad de estilo en el contar, narratividad sin horizonte?



La bicéfala, 2011(8 de marzo)

3 comentarios:

  1. Fluctuaciones, hermano, fluctuaciones, ira y venir a nuestros pensamientos indecisos...qué debemos, qué queremos, qué podemos...fluctuamos, no sumergimos cada día, emergemos al siguiente, creemos permanecer, y nuevamente repetimos...¿cómo es tu pedrusco? ¿te cansas más o menos al subir la ladera? ¿tienes un margen de visión y de respiro allá arriba, antes de dejar caer la roca?...a veces, cuando hemos podido tocar otra piel, hemos creído revivir...importa nuestra piel, pero importa sentir la otra, importa sentir que nos tocan la nuestra...la subida al monte que ni es más alto ni más bajo se nos hace más llevadero, al menos al principio, luego, luego...vete a saber

    ResponderEliminar
  2. ...quise decir ir y venir, pero la ira saltó en lugar del ir y se cargó el verbo...la IRA, esa otra presencia cotidiana que agita la bilis...el otro: dónde está el otro, pena penita pena sino en la sombra...dónde si no...

    ResponderEliminar
  3. Subir, dices, y encontrar hueco para la mirada nublada por el ir y la ira. Subir, sí, entre sombras. Saludos

    ResponderEliminar