lunes, 22 de septiembre de 2014

ahora que habito en estos absolutamente lejanos tiempos



















   La cuestión más difícil es mirar.

   Para mirar, las manos ordenaron crecer a los ojos que simularon imperios,  bibliotecas y super-ordenadores

y los ojos articularon extremidades 

y las extremidades instrumentos de navegación. 

   Después de aquellos días que la épica canta,  la cantidad de instrumentos, extremidades articuladas y ojos de visión extendida fue tal que las manos comprendieron la necesidad de palpar esos ojos articulados, esas extremidades navegantes y los propios instrumentos de visión que nos permitían mirar.

Al final todo era cuestión de tocar y dejarse derrumbar en el tacto. 

Las manos se quedaron quietas sobre el paisaje. Reflexionaban, acariciando el aire que las cosas exhalaban, sobre su objeto y su tarea pendiente:

¿qué mirar?

¿aquello que la mano palpaba en la lejana jornada en la que decidió que le crecieran los ojos y las extremidades articuladas?

¿O los propios ojos, las propias extremidades, aquello que media entre el deseo de ver y lo que merece ser visto?


Los ojos crecieron.

Los ojos se vieron en otros ojos y brotó la mirada pasmada y sin historia.

"Paul mira a Elaine como a una extraña, como si no se conocieran. La mira con la expresión absolutamente  franca, idiotizada - carente de historia  - con que mira una coneja. La mira como si estuviese enamorado de ella" (A.M.Holmes: Música para corazones incendiados)
Y así acaba la historia. En los ojos de la coneja.


*****








Corremos perplejos con la vista puesta en el vacío de los mundos habitados.Los números signan las piedras. El té reposa en la mano y conservamos un pez boquiabierto como recordatorio de algo(¿qué?). ....  lo más difícil será asumir la enorme cantidad de belleza que estamos desvelando en esos huecos .... Belleza o dolor o monstruosidad, que todo cabe.

Buen viaje









Aranda de Duero, septiembre de 2005 - Burgos septiembre de 2014



miércoles, 17 de septiembre de 2014

AUTOBIOGRAFÍA DEL ÁNGEL CUSTODIO ( PIEDAD)


"Cómo explicar los cuadros a una liebre muerta". Joseph Beuys. 1965.

Miguel Ángel: Pietà (1499)


DISCURSO

Joseph es el ángel custodio de la liebre muerta. Explica, cubierto de miel y polvo de oro,  un cuadro a la bestia.

La Virgen Piadosa, en silencio y haciéndose cargo del peso muerto, susurra su fracaso como madre y amiga.

Son "casos" de lo humano. Ante ellos  nuestra mirada de espectador  es perversa y la exhibición, bajo la forma de arte o escritura,  una impostura. No se debe entrar en el secreto de esos diálogos que nadie puede comprender porque, estima el común,  es insano hablar con las liebres muertas de arte o con el  cadáver del que parecía Hijo de Dios del dolor de una madre o del destino de la humanidad.

Esa puede ser  la esencia del arte:

 la participación simulada de un tercero - el espectador - en un acto íntimo: la conversación cerrada en la que solo dos caben dejando  hueco a otro: la manzana sobre el plato recibe la visita de un gusano: el líquido en la botella es cóctel molotov: los labios sobre los labios se encuentran la lengua de un inesperado partícipe en la hidratación por saliva:  el chamán-Beuys con su liebre y la Virgen con su Hijo deben admitir a un seguidor del arte conceptual, del cristianismo  o al mismísimo Dios Padre que está siempre y en todas partes. 

Sé de la indecencia de este narrar que nos lleva a las palabras susurradas en el viento, a la fecundación de los árboles con mi esperma, a la cuádruple convulsión que me parte en trozos. Lo íntimo se exhibe y nace el poema. 

Así lo cuento y escribo. Callo todo lo demás

****

Quizás nunca imaginaste que la Visión del Arte, la comprensión del sentido de la vida o del Destino, tuviera ese halo de indecencia y de quiebra de confianza por revelación del secreto que solo a dos compete.

El brutal deseo de  relato violaría el silencio debido, lo sé. Callo. Yo podría contar del amor entre las piedras... pero cierro la puerta. El Destino solo se revela en su exhibición narrada.

****

El ángel custodio (el artista Beuys)  abandona la vigilia; se duerme. Y despierta con la liebre muerta entre sus brazos. La Madre dejó de ser la sombra del Hijo y, al regresar de unos recados, ya se lo encontró en el tiempo de la historia, agua y sangre vomitando el costado.

Fracaso.

Duelo.

No caben explicaciones de última hora ni el recurso a la Naturaleza que siempre nos saca de entuertos con su constelación de leyes físicas, fenómenos genéticos, anomalías fisiológicas, designios y filosofía de la historia.

*****

(2009)Imito a Beuys y cubro mi cuerpo de miel o de grasa o de mis propios jugos.  Yo, sí, soy yo el que  necesita explicación (del cuadro) y resurrección (tras la tortura). Soy liebre y soy cuerpo crucificado. Me rompí y ahora  soy  el yo dañado que (se) incita y (se) excita en la autognosis. Como un coche ahogado que no arranca. El yo dañado se ha de sentir muerto para poder iniciar el proceso. La escritura es la miel y el polvo de oro que cubre el cuerpo de Beuys; la escritura es la mano de la virgen piadosa. Nada más difícil que la autobiografía. Ninguna apuesta más arriesgada que asumir que uno es el ángel custodio de sí mismo. 

(2014)... y en esas estábamos, quiebra y terremoto muerto, cuando renace el misterio de la saliva hidratando a los sedientos, el par que se levanta y resucita, el viento del señor que resucita  a la liebre de Beuys, el tercer día que fecunda árboles y respira el aire refugiado en el regazo.


EXPLICACIÓN:

Renuncio a la reflexión y al argumentario. Arrojo el algoritmo a la turbulencia de las fuerzas. Me dejo arrastrar por las palabras y todos sus azares. Se abren claros; se cierran los cielos con nubes negras. Me gusta porque me salva en esta noche. He cumplido.

Tengo piedad de mí por lo mucho que me es prohibido. No puedo resucitar liebres ni Hijos del Hombre. Ni enamorar princesas ( ¿quién puede amar al hombre cubierto de miel y polvo de oro?). No puedo elaborar la gran Tesis ni el Poema. Me dejo arrastrar por el capricho o la indiferencia. Me abro a lo que me enseñes y proyecto la fuerza que unía a la madre y al hijo, al Dios y a la Virgen, al artista y a su liebre.

 Soy tu discípulo en asuntos de Destino.


Cancel my subscription to the resurrection.


Aranda de Duero(septiembre de 2009) - Villaverde de Peñahorada (septiembre de 2014)

lunes, 15 de septiembre de 2014



 Adivinanza 

no es

el príncipe silencio de la nieve naciéndose torrente


no es

la red cardíaca del sexo recién pulsado que ya de nuevo te busca


es (quizás)

 la ruina virgen ajena aún a la dignidad de la amnesia
o la sede nacional del ahora entrópico
o el tedio  que hace callar a la agonía con dedos
sin huesos
o el agotamiento de los oídos
o el desfallecimiento de la piedad


no es
será el horizonte de la piel tibia

no es 
será  porque no puede no ser
                      ni puede acabar el aire en un quebrarse que no anuncia nada

no es
será el recobrar gozoso la memoria del árbol que olvidó mostrar
la sombra