lunes, 14 de abril de 2014

Cosas que debieron de hacerse en Denver sin necesidad de llegar a estar muerto





 El 14 de abril de 2009 estaba yo en este mismo blog (aunque  en otro sitio) y  decía:


COSAS QUE HACER



1.- Hacer mi autobiografía.

2.- Hacer una voz. Oír la voz que hago. Oír voces.

3.- Hacer violencia a las cosas --- según dicen, la única posibilidad de hacer filosofía.

4.- Hacer (-me) una colonoscopia.

5.- Hacer que la ternura de las cosas no se vea flagelada por la violencia de la filosofía (y la colonoscopia). Salvo si la ternura de las cosas cede a la voluptuosidad y olvida la inteligencia. En este caso,

6.-¡ Haced de mi un tipo duro!.

7.- Hacer de danzante y cantor para entonar himnos y nanas que saquen a Bicéfala de su hueco óntico.

8.- Hacer un blog (éste). Hacer una escritura (ésta).

9.- Hacer lo que debo sin morir antes de hacer lo que no debo(en Denver).


10.- Hacer que la Semana sólo autorice dos días de hundimiento, caída y pústula.


Hoy creo que han pasado muchos días desde aquel 14 de abril de 2009. Soy cinco años más viejo y el recorrido por este lustro creo que me ha permitido vivir muchos estados del alma y habitar en moradas de muy diversa condición. En cierto sentido, desde los años de la adolescencia no me quebraba y remendaba con tal contundencia. Es posible que algo parecido les haya sucedido a muchos de mi edad aunque ser "un caso" no es asunto que me importe para bien o para mal.  Hoy, si la poca distancia no me engaña, no solo soy cuantitativamente mayor; soy otro en eso que llaman el orden de lo cualitativo. Tengo alguna propiedad nueva, no necesariamente mejor. No significa que no me reconozca en mi o que me sienta más sabio porque no se da ni lo uno ni lo otro. Soy aquel, sí, pero con algunas protuberancias y oquedades añadidas, con fisuras en el yo que, sin duda, conforman mi estructura trascendental, mi modo de ver, mi perspectiva o circunstancia.

  Supongo que en el mes de abril de 2009 yo no sospechaba  los diversos parajes que la vida me tenía destinados pero, leyendo hoy estas notas, percibo en ellas un cierto elemento profético. Si en concreto, en el dato positivo,  no podía yo imaginar el porvenir, en mi estaba ya construyéndose la plataforma de emplazamiento para que se hiciera real esa experiencia de futuro. El asunto tiene algo de fascinante y solo lamento que la comprensión exacta de lo que quiero decir se vea obstaculizada por el carácter personal e íntimo de muchas de las aventuras que ilustrarían los hechos acaecidos en estos cinco años (razón por la cual, en buena ley, deben permanecer semienterrados, sabiendo que además afectan a otros). Y luego está el amor extravagante de la voz bicéfala por la ininteligibilidad o lo críptico, tendencia que por amor a esa voz no voy ahora a traicionar

Quiero celebrar los cinco años de esta lista y hacer homenaje a todo lo sucedido en el periodo, sabiendo que mucho de lo que fue el caso puede entrar (y sigue entrando) en la categoría de lo trágico, de lo no ejemplar ni memorable.  Entre lo bello hay sitio para lo patético y lo rematadamente estúpido y malvado. Pero no vamos a renunciar a lo bello por  una tontería. Y, además, seguramente lo que a mi me parece grandes proezas del alma - acaecidas casi sin salir de casa - seguro que todos las pueden encontrar en su entorno. Porque si algo he aprendido en estos cinco años es que todo el mundo tiene un universo en el interior de su cráneo y que ese cosmos, incluso en el más insignificante de los humanos, merece narración y provoca, en su ingesta, estados alterados de conciencia. Los desgarros me han hecho menos soberbio y a los demás los ha convertido en tarados fraternos.

  El 14 de abril de 2009 creo que estaba entrando en la poética y, sinceramente, estaba yo en el punto adecuado para buscar mi voz, la voz, las voces (como señalo en el punto 2). No en vano, en el año 2009 escribí más que nunca en este sitio-blog (193 entradas) y pude disfrutar de, al menos, la ilusión de encontrar una voz narrativa y conocerla in nuce, en sus momentos de desvelamiento. Esa experiencia es recomendable para todos aunque, como sucede en mi caso, no se tenga valor ni fuerza suficientes para mantener el pulso.

 Y en los días que me llevarán a lo largo de esta semana santa, voy a comentar algunas de las cosas que decía yo en esta lista de dos mil nueve, dejando declarado por delante que la idea de "hacer un blog(este)", como apunto en el punto octavo, no es ya inquietud que me embargue. Finalmente, estuvimos en Denver y ahora sabemos que no estábamos muertos....

    Salud y república

1 comentario:

  1. Veo cierta luz por ciertas rendijas de tu críptico escrito. En parte imagino y eres impecable en esa tensión en lo que en términos generales describes sin comprometer la propia intimidad. ¡Que cada cual imagine! Lo importante es el método, ¿no? Esa lista es tan rigurosa que cuesta pensar que la hiciste de veras. Algunos nos hemos aproximado al intento pero hemos optado por salir por peteneras. Estuvimos en Denver, acaso seguimos estando, Luis.

    Salud y República, con todo el amplio y hondo sentido que ambos conceptos, que no meras palabras, contienen, al menos para mí.

    ResponderEliminar