lunes, 7 de mayo de 2012

Cartografía de las tinieblas.

 MIRA Y ESCUCHA.



"Hellas Hell: El infierno de los refugiados en Grecia" from Sinergy Project on Vimeo.


Digo:
Grecia.
Tiene la tiniebla geometría de araña, cuchilla y bolsa de basura.
Es la tiniebla la línea fronteriza
                                  la topología de los acuerdos políticos
                                             la teleología maloliente de ideal
                                                          la esperanza caducada
Digo:

Palabras: ACUERDO DE SCHENGEN,DUBLÍN II,FRONTEX.

Palabras: Crueldad, frustración, impotencia.

Palabras: Fuerza de los miembros jóvenes, volver a saltar la alambrada, la luz al otro lado de la muralla

Digo:

Konstantinos Kavafis (1863-1933), poeta griego

¿Qué esperamos agrupados en la plaza?

Hoy llegan los bárbaros.

¿Por qué inactivo está el Senado
e inmóviles los senadores no legislan?

Porque hoy llegan los bárbaros.

¿Qué leyes votarán los senadores?

Cuando los bárbaros lleguen darán la ley.

¿Por qué nuestro emperador dejó su lecho al alba,
y en la puerta mayor espera ahora sentado
en su alto trono, coronado y solemne?

Porque hoy llegan los bárbaros.
Nuestro emperador aguarda para recibir
a su jefe. Al que hará entrega
de un largo pergamino. En él
escritas hay muchas dignidades y títulos.

¿Por qué nuestros dos cónsules y los pretores visten
sus rojas togas, de finos brocados;
y lucen brazaletes de amatistas,
y refulgentes anillos de esmeraldas espléndidas?
¿Por qué ostentan bastones maravillosamente cincelados
en oro y plata, signos de su poder?

Porque hoy llegan los bárbaros;
y todas esas cosas deslumbran a los bárbaros.

¿Por qué no acuden como siempre nuestros ilustres oradores
a brindarnos el chorro feliz de su elocuencia?

Porque hoy llegan los bárbaros
que odian la retórica y los largos discursos.

¿Por qué de pronto esa inquietud
y movimiento? (Cuánta gravedad en los rostros.)
¿Por qué vacía la multitud calles y plazas,
y sombría regresa a sus moradas?

Porque la noche cae y no llegan los bárbaros.
Y gente venida desde la frontera
afirma que ya no hay bárbaros.

¿Y qué será ahora de nosotros sin bárbaros?
Quizá ellos fueran una solución después de todo.

3 comentarios:

  1. Es tan difícil de concebir, tan viscoso todo, esa niebla... esa alambrada, muro, frontera en la que controlan al prestatario… esa cerca tejida por una araña, inocula otras arañas que escapan, ellas sí, antes de que la madre las devore. Vivimos en la resolución de la experiencia del límite, el capitalismo nos empuja a enfrentarnos a las semejanzas y desviarnos de la diferenciación. La poesía habla de la vida futura en el interior del hombre recalificado. Hoy, el extranjero en cualquier parte. La intuición busca la diferencia como método y la institución, la semejanza. Argentina, Grecia… “Es imposible llegar a comprender cómo han llegado hasta la capital, que está tan lejos de la frontera. Sin embargo, aquí están, y cada día parece aumentar su número[…]Es imposible conferenciar con ellos. No conocen nuestra lengua[…]¡Hasta sus caballos son carnívoros!” decía Kafka en su “muralla china”. La impotencia no debería dar paso a la indiferencia sino a un despertar de la inmovilidad de presa catatónica. Los errantes atraviesan esa tierra prometida, purgatorio que para nosotros todavía es la red de la comunicación, una logosfera aberrante urbanizada por el capitalismo. Tu documental me deja dolido. No es algo lejano. Permíteme dejarte a su vez un documental sobre Grecia que también acabo de ver hace poco.

    http://www.youtube.com/watch?v=lIORg-MOVdA

    Saludos Luís.

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  2. ¿Qué decir si es desolador?
    Los bárbaron llegaron, alimentados por los mismos bárbaros, ungidos de inconsistencia. ¿Es lo que tiene el tanto apretar el cuello de la gente o es la naturaleza humana?
    En fin, todo duele en estos días, en estos meses, y Grecia duele mucho.
    Abrazos.

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  3. Querido amigos comentadores: llegan los bárbaros pero encubren y hasta invierten sus rostros. Llegan los bárbaros y son ellos, esos caballos carnívoros que comen pieles oscuras en las faldas de las montañas. Llegan los bárbaros por que ya estaban. Y yo soy uno de ellos, activo o pasivo o subjuntivo, o gerundio. Ahí, soy el bárbaro salvaje que come alimañas extranjeras y ojos de melancolía y luz de rojo amanecer. Salud

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