miércoles, 8 de junio de 2011

Jedem Das Seine (A cada uno lo suyo: Weimar vs Buchenwald)


 "Las imágenes grises, desenfocadas a veces, filmadas con el tembleque característico de una cámara que se sujeta con la mano, adquirían una dimensión de realidad desmedida, conmovedora, que mis propios recuerdos no alcanzaban"(...) "Al convertirme, gracias a los operadores de los servicios cinematográficos aliados, en espectador de mi propia vida, en mirón de mi propia vivencia, me parecía que me libraba de las incertidumbres desgarradoras de la memoria. Como si, paradójicamente a primera vista, el contenido de ficción inherentes a toda imagen cinematográfica, incluso la más documental, lastraran con un peso de realidad incontestable mis recuerdos más íntimos. Por un lado, indudablemente, me veía desposeído de ellos; por el otro, veía confirmada su realidad; no había soñado Buchenwald" (Jorge Semprún. La escritura o la vida, 1995)

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