viernes, 4 de marzo de 2011

13:49: Pronto acaba algo y  se inicia, en pequeña fractura, lo diferente. Suponer un término o un comienzo significa introducir una pequeña porción de veneno filosófico en la existencia. Una extraña conceptualización supuestamente vivificada. Yo soy la vida del concepto "acabamiento/ comienzo". Lástima que me sienta un tanto momia y la animación del concepto sea  simulacro.

   Nada acaba; nada se inicia. Soy un flujo de irregularidades cenicientas con toques de color. Me gustaría sentir vuestro entusiasmo, ser uno de esos de los que hablan los medios de comunicación y que encuentran el sentido  en el periodo vacacional. Los que transitan y se alegran porque pronto la meteorología mejorará. Ser de ellos.

En este caso lo que se cerrará en breves instantes es la jornada laboral, la tarea de guarda y custodia. La burocracia.  Lo que empieza es el breve paréntesis vacacional de los carnavales. Qué idiota, me digo, suponer una minifilosofía de la historia para leer los excasos minutos que rodean a las 14:00. Podría hasta simular entusiasmo: ¡¡vivan las vacaciones!!. Y este grito escribiría un lema para la nueva época.

Me río y saco mis deseos de amor del fondo de la cajonera.

Estúpidamente dejo que suene el timbre de las 14:05.

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